Cambio constante . Estamos en un momento donde no hay tiempo para descansar. El Mercado debe hacer frente a una situación económica muy agresiva, donde la tendencia globalizadora continua creando nuevos retos, los canales actuales están en expansión, estamos ante la aparición de nuevos servicios, amparados, muchos de ellos en las nuevas tecnologías ( portales colaborativos, RFID, etc.). Sin embargo, aun queda un amplio recorrido a la PYME española para acercarse a las empresas europeas, a la hora de utilizar la información, como herramienta de constante mejora.
Las empresas, deben hacer frente a procesos de gestión cada vez más complejos, en un entorno con una mayor competencia y cada vez más agresivo. Estas tendencias están impulsando cambios que afectan a las relaciones entre las distintas empresas, y en consecuencia a los procesos; así por ejemplo, procedimientos tradicionales de compra, distribución y venta están siendo innovados con compra por Internet, compra bajo pedido, etc., que permiten a las empresas mantener mínimos niveles de stock, mejores procesos de reaprovisionamiento y por tanto menos tiempos de envío de mercancía.
Por otro lado, las expectativas en cuanto al nivel de servicio de los clientes también están creciendo, lo que implica un mayor compromiso a lo largo de la cadena de suministro, tanto con los clientes como con los proveedores, y para ello la tecnología va a jugar un papel clave en los próximos años, de forma que permitirá poner foco en tareas con una mayor carga de valor añadido, como por ejemplo la gestión de proveedores, optimizaciones de las fechas de entrega, todo ello en perfecta sintonía con los estándares del mercado, garantizando la calidad de los productos.
Mejora de excelencia operacional gracias a la tecnología
Responder a los procesos complejos, con una diferencia muy pequeña en los márgenes de beneficio, requiere una importante agilidad así como un control absoluto de los procesos. Para las pequeñas y medianas empresas resulta crítico el uso de la tecnología de la información como camino hacia el crecimiento del valor añadido, sin que por ello los costes se ven afectados.
La automatización de los procesos, permite racionalizar múltiples aspectos claves en el día a día, y es en este sentido donde las aplicaciones ayudan a las empresas a lograr una mayor comprensión y optimización de sus propios procesos, mejorando los canales de comunicación tanto dentro de la propia empresas como fuera, relacionándose con los diferentes socios colaborativos, lo que permite a las compañías flexibilizar sus procesos, sin que por ello se vean afectados el desarrollo de los mismos y sus costes.
Calidad de la información, mejora la respuesta
Poder acceder de forma inmediata a la información hace que aumente la eficacia a lo largo de los distintos procesos, facilitando la toma de decisiones, y detectando puntos de mejora para el futuro. Por ejemplo, disponer de información actualizada acerca de los clientes resulta vital para los equipos de ventas, que deben desarrollar su trabajo en entornos de máxima presión. Para ellos, conocer la disponibilidad de material, las posibles fechas de entrega, poder crear pedidos a través de Web, conocer los acuerdos comerciales, todo ello repercute directamente en el nivel de servicio, y por tanto en la satisfacción y fidelización de clientes.
El valor de la información en la empresa moderna
Tomemos como ejemplo el sector textil. Se trata de un sector que esta sufriendo como ninguno la incorporación del gigante chino a la economía global, haciendo que las empresas deban de preocuparse, no solo de las características intrínsecas de su mercado sino también de esta nueva amenaza económica. Esto sin duda, esta provocando una situación de caída en los márgenes y de tensión dentro de las propias estructuras.
Por consiguiente, estas empresas se encuentran en un punto de inflexión, ya que seguir como hasta ahora significa aceptar las normas que otros dictan y resignarse.
Es ante esta situación, es primordial disponer de una capacidad de análisis, que les permita detectar los posibles puntos de actuación y las repercusiones sobre el proceso global, en definitiva, adecuar las estructuras a las nuevas necesidades del mercado, reduciendo los costes operacionales, incrementando la efectividad, descubriendo nuevas formas de hacer negocio, o lo que es lo mismo, trabajar para incrementar la cuenta de beneficios de la empresa, a pesar de las nuevas reglas del Mercado.
Se trata pues de responder a la eterna pregunta, ¿cómo controlar los costes sin perjudicar el valor de la oferta? , una pregunta para la que no todas las empresas tienen respuesta, y lo que puede ser más crítico, algunas de ellas ni siquiera tiene herramientas para poder empezar a trabajar en la búsqueda de su respuesta.
Miguel Expósito Bueno
Product Manager Soluciones de Negocio
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